La escuela, en Armenia y Paraguay tiene uno de los 221 grados que pueden desaparecer el 30 de marzo cuando entre en vigencia la resolución 15 de 2012 del gobierno porteño.
Los docentes de la escuela 17 propalaron su protesta por una radio abierta montada en la vereda de la escuela.
Wenceslao, un joven maestro, afirmó que «se están cerrando grados a un mes de empezadas las clases, cuando los chicos ya han establecido una relación pedagógica con sus maestros y compañeros; se fusionan cursos sin tener en cuenta las superficies de las aulas; todo sin tener en cuenta las consecuencias y sin ningún criterio pedagógico».
Una maestra señaló que este tema se podría solucionar si se abrieran más jardines de infantes públicos, porque hoy hay muy pocos y la mayoría de los que empiezan la escolaridad en el ámbito privado ya no se acercan a la escuela pública. La solución no está en cerrar grados, sino en abrir más jardines.
También dijo que en las escuelas primarias el problema no es que no haya maestros, sino que no hay capacidad física para incorporar chicos.
Con un grupo de más de 130 papás y 500 adherentes presentamos una medida de no innovar en el juzgado del doctor Hugo Zuleta y se está esperando una respuesta positiva que frene el cierre de los cursos.


