El sospechoso, de 36 años, irrumpió en una imprenta a través de boquetes en el techo y el cielorraso. Agentes de la Policía de la Ciudad lo interceptaron a escasas cuadras con los elementos sustraídos.
Un hombre con un voluminoso prontuario policial terminó nuevamente tras las rejas en la Ciudad de Buenos Aires, luego de protagonizar un ilícito bajo la modalidad de «escruche» en una firma comercial del barrio porteño de Parque Patricios. La intervención de las fuerzas de seguridad locales permitió frustrar la fuga del sospechoso, a quien se le atribuye un extenso historial de hechos delictivos y condenas de cumplimiento efectivo.
El episodio tuvo lugar en un establecimiento gráfico emplazado sobre la calle José C. Paz, a la altura del 2900. La alerta se disparó cuando los sistemas automatizados de seguridad detectaron movimientos no autorizados en el interior del inmueble fuera del horario operativo, lo que motivó la rápida llegada de patrulleros de la Comisaría Vecinal 4A.
Al arribar al lugar, los uniformados se entrevistaron con la dueña del negocio, quien constataba los daños en la infraestructura. Según trascendió, el intruso logró vulnerar el perímetro del galpón mediante la apertura de boquetes: primero perforó las cubiertas de fibra de vidrio del techo y, posteriormente, cedió la estructura de placas de yeso (durlock) del cielorraso para descendiente al área de trabajo.
Persecución y captura a través de las cámaras
Pese a haber logrado penetrar en las instalaciones y apoderarse de diversos objetos de valor, el escape del ladrón fue breve. Gracias al despliegue del Centro de Monitoreo Urbano (CMU), los operadores de videovigilancia identificaron a una persona en actitud sospechosa cuando trepaba y descendía de un muro perimetral sobre la calle Cortejarena al 2800, a unas dos cuadras del escenario del hecho.
Un móvil policial acudió de inmediato al punto señalado y redujo al individuo. Durante el procedimiento de requisa, las autoridades recuperaron la totalidad del botín que llevaba consigo:
- Una computadora portátil (notebook).
- Un maletín con herramientas varias de precisión.
- Dos tramos de tubería de cobre extraídos del local.
Un prontuario recurrente e ininterrumpido
La identificación del detenido, un sujeto de 36 años, dejó al descubierto un legajo judicial de marcada reincidencia. Entre 2018 y mediados de 2026, el imputado acumula al menos 19 expedientes en la justicia penal, entre los que figuran:
- Delitos contra la propiedad: Múltiples robos (tanto consumados como en grado de tentativa), hurtos reiterados y un episodio de robo ejecutado en poblado y en banda.
- Uso de armas y violencia: Causas por portación de armas no convencionales, atentado y resistencia a la autoridad, además de lesiones personales.
- Leyes especiales: Infracciones a la Ley de Estupefacientes (Ley 23.737).
A este cuadro se le suman tres sentencias condenatorias dictadas por los tribunales bonaerenses y porteños en los años 2019, 2024 y 2026. La más reciente de estas condenas correspondía a una pena de cinco meses de prisión por tentativa de robo, por la cual había cumplido condena y recuperado la libertad el pasado 13 de junio. Su periodo fuera de un establecimiento penitenciario duró apenas poco más de 60 días antes de volver a ser apresado.
El aprehendido quedó a disposición de las autoridades judiciales de turno de la Capital Federal, acusado del delito de robo por efracción.


