La Policía de la Ciudad de Buenos Aires detuvo a dos ladrones acusados de haber cometido un violento asalto en una heladería del barrio de Parque Patricios. Uno de los sospechosos cuenta con antecedentes por robo a mano armada, lo que agrava su situación judicial.

El hecho ocurrió en un local ubicado sobre la calle La Rioja al 2100, donde los delincuentes irrumpieron y, mediante amenazas —uno de ellos armado—, sustrajeron dinero en efectivo de la caja registradora y el teléfono celular de un cliente que se encontraba en el lugar. Tras concretar el robo, ambos escaparon rápidamente a bordo de bicicletas, intentando perderse entre las calles del sur de la Ciudad.

A partir de los datos aportados por testigos, efectivos de la Comisaría Vecinal 4 A desplegaron un operativo de búsqueda con apoyo del Centro de Monitoreo Urbano (CMU). Gracias al seguimiento de las cámaras de seguridad, lograron ubicar a uno de los sospechosos, de 50 años, en la avenida Amancio Alcorta al 3000, en el barrio de Nueva Pompeya. Allí fue interceptado y detenido sin que opusiera resistencia.

En paralelo, la División Investigaciones Comunales 4 (DIC4) continuó con el rastrillaje para dar con el segundo implicado. Finalmente, el hombre, de 42 años, fue localizado en la calle Río Cuarto al 3900, en Barracas, donde también se concretó su detención.

Al momento de ser requisado, este último llevaba consigo tres teléfonos celulares. Uno de ellos estaba bloqueado y había sido previamente denunciado como robado ante el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), lo que refuerza las sospechas sobre su participación en otros hechos delictivos.

Según fuentes policiales, el detenido posee antecedentes por robo y robo a mano armada, lo que será tenido en cuenta por la Justicia al momento de avanzar en la causa.

Ambos imputados quedaron a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 60, a cargo del juez Santiago Bignone, con intervención de la Secretaría N° 71, encabezada por José Luis Antelo. Desde allí se dispuso la detención formal de los acusados y el secuestro de los teléfonos celulares como elementos de prueba.

La investigación continúa para determinar si los detenidos están vinculados a otros hechos similares en la zona.