Lo que debía ser una jornada festiva y de apoyo multitudinario a la Selección Argentina en la previa del cruce decisivo frente a Inglaterra en el Mundial 2026 terminó opacado por episodios de violencia. En las inmediaciones del complejo Underground Atlanta, miles de simpatizantes albicelestes se congregaron para armar el tradicional banderazo con cánticos, bombos y banderas, pero el evento se vio interrumpido por un choque entre facciones de hinchas de San Lorenzo y Huracán.
La masiva reunión incluía a familias y simpatizantes de distintos puntos del país y del exterior que entonaban las canciones habituales para alentar al combinado nacional. Sin embargo, la rivalidad de clubes se trasladó al espacio público estadounidense cuando integrantes identificados con ambas instituciones porteñas comenzaron un enfrentamiento verbal que rápidamente derivó en agresiones físicas.
Golpes, objetos volando y el reclamo de los hinchas
El choque se produjo en plena zona comercial y gastronómica, provocando corridas y momentos de pánico entre el resto de los presentes:
- Agresiones en la vía pública: La disputa escaló cuando los simpatizantes comenzaron a arrojarse sillas, mesas y botellas de los locales gastronómicos cercanos.
- Reacción de los presentes: Gran parte de la multitud que observaba la escena intentó distanciar a los agresores y reprochó el comportamiento. «Es contra los ingleses, no entre nosotros», reclamaban varios de los hinchas imparciales que buscaban resguardar a niños y familias atrapados en el tumulto.
Intervención de las fuerzas de seguridad locales
Ante la escalada del conflicto, efectivos de la Policía de Atlanta desplegaron un operativo de contingencia en la zona afectada para dispersar a los involucrados y restaurar el orden:
- Detenciones y traslados: Las fuerzas locales interceptaron y redujeron a los principales incitadores del desorden. Un simpatizante luciendo indumentaria de Huracán fue esposado y conducido hacia los móviles policiales, mientras lanzaba agresiones verbales hacia el grupo rival.
- Petición de calma: Tras controlar el perímetro, las autoridades locales y los propios organizadores de la marcha reiteraron la importancia de preservar el clima festivo y evitar cruces vinculados al fútbol de clubes en territorio norteamericano.
Superados los incidentes, la multitud volvió a concentrarse para entonar los clásicos cánticos en apoyo al equipo nacional, intentando dejar atrás los momentos de fricción y enfocar la energía en el compromiso deportivo.


