El Ente Regulador de la Ciudad juntamente con el Cuerpo de Transito porteño estaba realizando un operativo cuando advirtió que el chofer que acababa de dejar a los alumnos en el colegio Mater Admirabilis, estaba alcoholizado.Carlos Antonio Oreiro, tenía un índice de 2.1 de nivel de alcoholemia, cuando el límite de un chofer profesional es de 0, además, carecía de libreta sanitaria y tenía vencida la habilitación que se requiere para este tipo de servicios.

Como resultado de esta imprudencia y falta de responsabilidad,  se retuvo la unidad, se le levantó un acta y la misma no podrá volver a circular hasta no tener toda la documentación al día, al margen de la sanción que se le aplique por estar alcoholizado.