La administración del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires formalizó una nueva etapa en su estrategia de seguridad pública con la incorporación de un lote de vehículos cero kilómetro para la Policía de la Ciudad. La iniciativa forma parte de un programa continuo de inversión en infraestructura y herramientas de patrullaje destinado a mantener la presencia policial y afianzar la prevención del delito en el espacio público.

El anuncio, encabezado por el Jefe de Gobierno Jorge Macri junto a las máximas autoridades de la cartera de Seguridad porteña, incluyó la presentación de rodados de diversa complejidad operativa, preparados para intervenir tanto en la vía pública tradicional como en zonas de difícil acceso o de alta densidad vehicular.

Detalle del parque automotor incorporado

El plan de abastecimiento logístico ejecutado durante el año abarca distintas tandas de entregas:

  • Unidades de dos ruedas de alta cilindrada: Se completó la entrega de 50 motocicletas Kawasaki KLR 650, orientadas a la respuesta rápida y el desplazamiento ágil en avenidas y corredores principales.
  • Cuatriciclos para terrenos complejos: Se sumaron 20 unidades Zanella, destinadas al despliegue en espacios verdes, parques y zonas de trazado irregular.
  • Pick-ups operativas: Se iniciaron las entregas del modelo Nissan, de las cuales 15 unidades ya se encuentran operativas en calle y otras 15 se integrarán de forma paulatina.
  • Próxima flota de patrulleros: La planificación oficial proyecta sumar 100 automóviles de patrullaje, con las primeras 15 unidades pactadas para desembarcar hacia el mes de septiembre.

En términos globales, desde el inicio del mandato actual de gestión, la fuerza de seguridad suma 685 vehículos incorporados, cifra que se incrementará con los arribos previstos para la última parte del año.

Tecnología y equipamiento complementario

Más allá del despliegue vehicular, la estrategia de modernización de la Policía de la Ciudad contempla la dotación de equipamiento personal para los más de 28.000 efectivos que componen la fuerza porteña:

  • Protección balística y rastreo: Se distribuyeron 7.000 chalecos antibalas equipados con sistemas de geolocalización integrados, lo que permite el seguimiento y monitoreo en tiempo real del personal operativo desde los centros de control.
  • Dispositivos de letalidad reducida: Se incorporaron más de 600 herramientas de graduación de fuerza, entre las que destacan los dispositivos eléctricos Taser y los lanzadores de proyectiles no letales Byrna, orientados a neutralizar amenazas sin recurrir al uso de armas de fuego de puño.

Dispositivos territoriales y recuperación de espacios públicas

La entrega de material logístico se enmarca en una serie de despliegues territoriales continuos que lleva adelante la Policía de la Ciudad en distintos puntos estratégicos de la capital:

  1. Operación Muro: Dispositivo de control de accesos y egresos a lo largo de toda la traza límite con la Provincia de Buenos Aires.
  2. Operación Tormenta Negra: Despliegues simultáneos de gran escala con más de 1.500 agentes en barrios vulnerables y zonas críticas.
  3. Marea Azul: Operativos de saturación con 1.100 efectivos concentrados en los horarios pico dentro de estaciones de subte, centros de trasbordo y nodos de transporte público.

Según los datos de la administración porteña, estas acciones permitieron la restitución de más de 860 inmuebles usurpados en barrios como Constitución, Balvanera, San Telmo, La Boca, Almagro y Palermo, además de la liberación de 68 kilómetros de veredas anteriormente ocupadas por la venta ambulante no regulada en zonas de alta concurrencia como Once, Flores, Retiro y Liniers.