Luego de un periodo de casi dos años en el cargo, Rubén Darío Insua concluyó su etapa como director técnico de Barracas Central. Aunque el entrenador tenía contrato vigente hasta finales de 2026, la directiva del club optó por interrumpir el vínculo tras el cierre de un semestre con rendimientos muy irregulares, a pesar de que el último partido del ciclo fue con victoria ante Huracán por Copa Argentina.

En total, la era del «Gallego» acumuló 74 encuentros oficiales, registrando números sumamente equilibrados: 23 victorias, 28 igualdades y 23 caídas. Más allá de las estadísticas, el paso de Insua quedará grabado en las páginas doradas del club gracias a un hito sin precedentes: conseguir por primera vez en la historia de la institución un pasaje a un torneo continental, la Copa Sudamericana 2026.

Insua se había hecho cargo del plantel en septiembre de 2024, con el objetivo primordial de afianzar al «Guapo» en la máxima división del fútbol argentino mediante un estilo de juego regular. Bajo su dirección, el equipo encadenó muy buenas campañas locales que lo posicionaron a mitad de tabla y le otorgaron la histórica clasificación internacional.

No obstante, la primera mitad del año 2026 desgastó la continuidad del cuerpo técnico debido a dos duros golpes deportivos:

  • Torneo Apertura: Barracas quedó marginado de la etapa eliminatoria en la jornada de cierre tras caer en su estadio frente a Banfield, un resultado que afectó el ánimo del grupo.
  • Copa Sudamericana: Su debut internacional fue adverso. El equipo terminó en la última ubicación de su zona con solo 3 unidades, producto de tres empates y ninguna victoria.

Ante esta situación, las autoridades del club decidieron dar por terminado el contrato. De acuerdo con fuentes ligadas a la institución de Parque Patricios, la desvinculación se dio en excelentes términos y bajo un clima de agradecimiento mutuo por el crecimiento deportivo alcanzado.

El futuro futbolístico de Barracas Central

Tras la salida del DT, los dirigentes ya evalúan diferentes alternativas para encontrar un sucesor que refresque el proyecto futbolístico y logre aprovechar los cimientos edificados por Insua. Mientras se define quién tomará las riendas definitivas de cara al segundo semestre del año, los jugadores continuarán con sus entrenamientos bajo las órdenes de un cuerpo técnico interino.