La música local está de luto tras confirmarse el fallecimiento de Daniel Melingo a sus 68 años. El reconocido multiinstrumentista y compositor, una de las figuras más vanguardistas de la escena nacional, fue encontrado sin vida en su casa por uno de sus hijos. El artista, que padecía una condición respiratoria crónica (EPOC), se encontraba plenamente activo a nivel profesional y preparaba un ambicioso proyecto para los próximos meses.
El deceso conmovió profundamente al ambiente artístico, ya que Melingo ultimaba los detalles para lanzar en septiembre su próximo material discográfico, Tangos bajos (Rework), y planificaba presentarlo oficialmente el 21 de septiembre con un gran espectáculo acompañado por una orquesta típica en el Teatro Coliseo de Buenos Aires.
Con una carrera que se extendió por más de cuarenta años, Melingo dejó una huella imborrable en distintas etapas de la música argentina:
- El despertar de los 80: Tras trabajar inicialmente con el brasileño Milton Nascimento, se unió a Los Abuelos de la Nada y cofundó junto a Pipo Cipolatti la emblemática banda Los Twist, grabando álbumes fundamentales de la época como La dicha en movimiento.
- Al lado de los grandes: Formó parte de la banda de Charly García durante el periodo del histórico álbum Piano Bar (1984).
- La revolución del tango: A fines de los años 90 dio un giro estético definitivo hacia el arrabal contemporáneo. Con discos aclamados como Tangos bajos y Santa Milonga, introdujo un estilo único caracterizado por el lunfardo, la teatralidad y una identidad arrabalera que lo llevó a girar con gran éxito por Europa y Latinoamérica.
Además de su faceta musical, se destacó como poeta, compositor de bandas sonoras y actor (participando en películas como la biopic de Gilda). Su partida representa el cierre de la historia de un creador inmensamente versátil que supo conectar de forma única la irreverencia del movimiento underground de los ochenta con la mitología profunda del tango de Buenos Aires.


