El espacio público volvió a transformarse en un escenario de conflicto violento. Dos facciones antagónicas de la hinchada radical de Huracán chocaron con armas de fuego y elementos cortantes a metros del Hospital Penna en la antesala del encuentro frente a Deportivo Riestra.
Un cruce violento a la luz del día
Lo que debía ser una jornada típicamente futbolera y pacífica en las inmediaciones de Parque Patricios terminó cubierta por el sonido de detonaciones de armas de fuego. Minutos antes de las cinco de la tarde, la tranquilidad de la plaza José C. Paz —un sector habitual de reunión para los simpatizantes de la entidad de Parque Patricios— se quebró súbitamente cuando irrumpió un ataque planificado.
Según reconstrucciones de testigos e informes policiales, al menos cuatro individuos movilizados en dos motocicletas, con los rostros cubiertos por sus cascos, irrumpieron en la zona del parque. Sin mediar palabra, abrieron fuego de manera indiscriminada hacia el grupo que se encontraba apostado en el predio.
La reacción fue inmediata: el bando agredido se replegó al suelo para esquivar las balas y respondió el ataque utilizando armamento propio. El intercambio de disparos desató escenas de pánico generalizado entre los vecinos y peatones que circulaban cerca del Hospital Penna.
Procedimiento policial y secuestro de armamento
Alertados por las constantes detonaciones, los efectivos de la Policía de la Ciudad desplegados en el operativo preventivo de las inmediaciones intervinieron de forma urgente en el epicentro del conflicto. Las fuerzas de seguridad cercaron el perímetro para evitar la fuga de los implicados, desencadenando momentos de alta tensión en las arterias contiguas, como la intersección de la calle Taborda y el Pasaje Miribay.
El resultado de las actuaciones policiales arrojó un saldo total de entre 17 y 19 personas aprehendidas. En el marco de las requisas concretadas en el lugar y en las zonas aledañas, las autoridades lograron incautar:
- Un revólver calibre 32 utilizado durante la balacera.
- Múltiples elementos punzocortantes, entre ellos facas de confección precaria y armas blancas.
- Teléfonos celulares y material de interés para la causa penal.
Las actuaciones judiciales quedaron inicialmente radicadas en la Fiscalía de Flagrancia Sur, aunque la causa fue remitida a la fiscalía especializada en eventos masivos, conducida por el fiscal Maximiliano Vence.
Un conflicto estructural que no cede
Este sangriento choque no representa un hecho aislado, sino una nueva manifestación de una disputada fractura dentro de la estructura de la barra brava del club. La pugna histórica por el dominio del espacio, el manejo de los traslados y el reparto de beneficios institucionales enfrenta desde hace meses a la facción asentada históricamente en el barrio contra el grupo disidente con base en la Villa Zabaleta.
La escalada de violencia previa registra graves antecedentes, tales como:
- Choques multitudinarios: Enfrentamientos directos en choques veraniegos y en compromisos por Copa Argentina.
- Batalla en el clásico: Un masivo enfrentamiento previo en el marco del partido ante San Lorenzo, que derivó en más de 80 arrestos y decenas de restricciones de acceso aplicadas.
- Ataques dirigidos: Balaceras registradas contra propiedades vinculadas a referentes del sector dominante.
A la espera de las definiciones de la Justicia, los implicados afrontarán severas medidas administrativas, que incluyen la aplicación del derecho de admisión por el plazo máximo fijado por las normativas de seguridad deportiva. Sin embargo, la persistencia de los enfrentamientos a mano armada vuelve a encender las alarmas sobre los controles y la seguridad en los accesos al fútbol argentino.


