La joya de la cantera xeneize sufrió una severa lesión durante la práctica en el predio de Ezeiza. Tuvo que pasar por el quirófano y estará varios meses alejado de las canchas, lo que supone una baja sumamente sensible para el armado del equipo.
Un accidente en la entrada en calor que encendió las alarmas
El mundo azul y oro quedó bajo impacto tras confirmarse la gravedad de la dolencia física sufrida por Tomás Aranda. Durante una maniobra fortuita en la entrada en calor del entrenamiento matutino en Boca Predio, el volante de 19 años sintió un dolor agudo e inmovilizante que obligó a la intervención inmediata del cuerpo médico del club.
Tras ser trasladado para someterse a los estudios por imágenes correspondientes, se constató el peor escenario posible: fractura de la sindesmosis del peroné derecho. Dada la índole de la dolencia, los profesionales optaron por la vía quirúrgica, realizando la intervención con éxito pocas horas más tarde.
De revelación del semestre a una ausencia dolorosa
La baja del juvenil impacta de lleno en el esquema futbolístico del cuerpo técnico xeneize. Aranda venía siendo una de las grandes irrupciones del fútbol argentino en lo que va de la temporada, ganándose un lugar de peso en la alineación titular gracias a su despliegue y visión de juego.
- Números en el año: Disputó 32 encuentros sobre 35 posibles entre Liga Profesional, Copa Argentina y competencias continentales (Libertadores y Sudamericana).
- Aporte en red: Acumuló 1 gol y 3 asistencias en el primer equipo.
- Proyección: Su rendimiento superlativo lo llevó incluso a compartir prácticas con la Selección Argentina mayor en las convocatorias previas.
Tiempos de recuperación y los pasos a seguir
Con el procedimiento quirúrgico ya finalizado de forma satisfactoria, el mediocampista inicia un extenso período de rehabilitación que demandará entre cuatro y seis meses. Esta estimación confirma que Aranda no volverá a pisar un terreno de juego en lo que resta de la competencia oficial en 2026, apuntando de lleno a estar en óptimas condiciones físicas para la pretemporada del año próximo.
Para el cuerpo técnico de la Ribera, el escenario obliga a reconfigurar la zona media del campo de juego en pleno desarrollo de la Copa Sudamericana y la recta decisiva del torneo local.


