En un compromiso clave correspondiente a la recta final del campeonato, Tigre dio el golpe a domicilio este martes al imponerse por 2 a 0 frente a Huracán en el estadio Tomás Adolfo Ducó. Con este valioso triunfo en Parque Patricios, el «Matador» sumó tres puntos fundamentales que le permiten mantener encendida la esperanza de alcanzar los puestos de playoffs en la última oportunidad posible.
Un planteo inteligente y efectividad en el marcador
El conjunto de Victoria arribaba al reducto quemero con la imperiosa necesidad de sumar de a tres para no perder pisada en la pelea de la zona. Desde el pitazo inicial, los dirigidos tácticamente mostraron orden defensivo y una gran concentración para neutralizar los intentos del dueño de casa.
La apertura del marcador llegó en un momento psicológicamente clave del partido, cuando Tigre aprovechó una desatención en la última línea local para estampar el 1-0 parcial. Lejos de replegarse en exceso, el cuadro visitante administró los tiempos del juego ante un «Globo» que intentó reorganizarse con modificaciones ofensivas, pero que careció de la profundidad necesaria en los metros finales para inquietar con verdadero peligro al arco rival.
La sentencia y el desahogo en el tramo final
En el complemento, Huracán adelantó sus líneas con desesperación en búsqueda de la paridad, dejando espacios evidentes en el fondo que el Matador supo explotar con contragolpes punzantes.
Cuando el partido entraba en su etapa de definición, Tigre rubricó su superioridad táctica con el segundo tanto, sellando un contundente 2-0 que silenció las tribunas de Parque Patricios. Este triunfo revitaliza anímicamente al equipo de Victoria, que ahora aguarda por una combinación de resultados y encarará la última fecha con la ilusión intacta de meterse de lleno en la pelea por el título de la fase final. Para el Globo, en tanto, significó un duro traspié en condición de local que complica sus aspiraciones en el cierre del torneo.


