Lejos de los flashes de la máxima competencia internacional y en medio de la exigencia deportiva del plantel profesional, el delantero juvenil de Boca Juniors, Leonel Flores, protagonizó un noble gesto al sumarse a una iniciativa solidaria en el partido bonaerense de Lanús.
Una jornada comunitaria en el club Santa María
El joven atacante de 19 años se acercó hasta el club de futsal Santa María, ubicado en la localidad de Monte Chingolo, para colaborar activamente en una olla popular organizada de manera conjunta con su amigo y conocido influencer Leo Silva.
La movida solidaria tuvo lugar pocos días después de que el conjunto xeneize afrontara su compromiso de ida por las semifinales de la Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama en Río de Janeiro. Lejos de replegarse tras el traspié deportivo, el juvenil decidió aprovechar su tiempo libre para estar cerca de las familias que atraviesan necesidades complejas.
Cercanía con los vecinos y perfil bajo
Durante la jornada, Flores compartió momentos de charla, colaboró en la entrega de raciones de comida y accedió gentilmente a firmar autógrafos y camisetas de los hinchas xeneizes que se acercaron al lugar tras enterarse de su presencia.
Desde la organización del evento optaron por mantener una logística prudente y difundir el material audiovisual recién horas más tarde, con el objetivo de evitar aglomeraciones excesivas que entorpecieran la asistencia a los vecinos.
«Bien de abajo y le meto ganas todos los días para cumplir mis metas, seguimos dando comida y marcando la diferencia. Feliz de sacarle una sonrisa al barrio. ¡De Chingolo para el mundo!», expresó con orgullo el influencer en sus redes sociales al compartir postales de la visita del delantero.


